Apartes acerca de la lectura "Contra la identidad"
- Una reflexión atenta sobre los debates alrededor de la identidad y sus diferentes variantes -identidad cultural, identidad étnica, identidad local, identidad de genero, etc. - muestra las dificultades de un concepto que pocas veces tuvo precisión y claridad. por otra parte, las invitaciones a construir identidad carecen de contenido concreto, y quienes las hacen se apresuran a quitarles fuerza a las propuestas, señalanado que plantean identidades abiertas, contradictorias, variadas, variables, múltiples, polisémicas polifónicas, multívocas o indefinidas, que no existen o que todavía no han existido, es decir, que son identidades que tienen muy poco de identidad, en el sentido original y común de la palabra.El seguir intentando definir que es la identidad ha llevado a un uso perfectamente informal, descuidado y arbitrario de esa palabra.
- Como decía Humpty Dumpty “Si uno es el que manda, puede hacer que las palabras quieran decir lo que uno quiera”.
- Es casi inevitable sostener que la identidad no puede definirse por rasgos de origen local, pues la identidad colombiana parecería a primera vista, incluir infinidad de cosas que vienen de afuera.
- La defensa de la identidad es con mucha frecuencia una invitación a la conservación de la autenticidad, definida en sentido tradicionalista.
- La mayoría de los que hablan y escriben sobre identidad se acogen a esa forma de ver la cultura nacional o local.
- El lenguaje de los que utilizan la semántica de la identidad tiende a ser asociado con la idea de rasgos permanente, que siguen siendo validos aunque ya no estén vivos en la conducta de la mayoría de los miembros de la cultura: una esencia que se mantiene a pesar de los cambios, que expresa el alma verdadera, las raíces profundas de una cultura.
- Así pues, la identidad se convierte en algo inexistente, en algo múltiple o plural, en un proyecto tradicionalista nacional, regional o latinoamericano: es todo y es ya nada.
- Uno de los elementos esenciales de la cultura consiste precisamente en su capacidad de cambiar, nada seria más inadecuado que tratar de congelar e inmovilizar algún sector de la cultura.
- Una reflexión atenta sobre los debates alrededor de la identidad y sus diferentes variantes -identidad cultural, identidad étnica, identidad local, identidad de genero, etc. - muestra las dificultades de un concepto que pocas veces tuvo precisión y claridad. por otra parte, las invitaciones a construir identidad carecen de contenido concreto, y quienes las hacen se apresuran a quitarles fuerza a las propuestas, señalanado que plantean identidades abiertas, contradictorias, variadas, variables, múltiples, polisémicas polifónicas, multívocas o indefinidas, que no existen o que todavía no han existido, es decir, que son identidades que tienen muy poco de identidad, en el sentido original y común de la palabra.El seguir intentando definir que es la identidad ha llevado a un uso perfectamente informal, descuidado y arbitrario de esa palabra.
- Como decía Humpty Dumpty “Si uno es el que manda, puede hacer que las palabras quieran decir lo que uno quiera”.
- Es casi inevitable sostener que la identidad no puede definirse por rasgos de origen local, pues la identidad colombiana parecería a primera vista, incluir infinidad de cosas que vienen de afuera.
- La defensa de la identidad es con mucha frecuencia una invitación a la conservación de la autenticidad, definida en sentido tradicionalista.
- La mayoría de los que hablan y escriben sobre identidad se acogen a esa forma de ver la cultura nacional o local.
- El lenguaje de los que utilizan la semántica de la identidad tiende a ser asociado con la idea de rasgos permanente, que siguen siendo validos aunque ya no estén vivos en la conducta de la mayoría de los miembros de la cultura: una esencia que se mantiene a pesar de los cambios, que expresa el alma verdadera, las raíces profundas de una cultura.
- Así pues, la identidad se convierte en algo inexistente, en algo múltiple o plural, en un proyecto tradicionalista nacional, regional o latinoamericano: es todo y es ya nada.
- Uno de los elementos esenciales de la cultura consiste precisamente en su capacidad de cambiar, nada seria más inadecuado que tratar de congelar e inmovilizar algún sector de la cultura.